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Carta a mi mamá…de mujer a mujer!

Carta a mi mamá…de mujer a mujer!

Este es un escrito de un colectivo de mujeres de marcos paz (Bs.AS.- Argentina), que trabajaría una campaña de visibilización en torno al día de la madre, sobre lxs hijxs que pierden a sus madres por el feminicidio.

Sabina Blasco Zumeta

“Mamita, hoy me vino…hoy me hice mujer…y no puedo compartirlo con vos. Hoy me hacés falta, y la felicidad de estar creciendo como mujer se me empaña y pienso en que a vos te mataron por ser mujer. Miro mi sangre, y sé que es de vida. Otras mujeres que hoy me cuidan y me guían desde que me quedé sin vos, me contaron que nuestra menstruación es la única sangre que no brota producto de la violencia, sino de la vida. Y entonces me aparecen como flashes, esos terroríficos recuerdos,  de tu cuerpo ensangrentado. De haberme abrazado a vos para no perderte, y empaparme en tu sangre. Y hoy miro mi bombacha, miro mis piernas, y todo se me mezcla… y hubiese necesitado que estés acá, como lo necesito cada día de mi vida…hubiese necesitado tu mirada de amor, de asombro, de emoción…tu alegría, por verme ya señorita. Ir juntas a comprar mis toallitas, y que me hagas caricias en el vientre para irme a dormir. O tal vez, pedirte que te quedes conmigo… Hoy veo mi sangre, roja, brillante…viva! Algunas mujeres cuentan que a través de ella sobreviven todas las mujeres de nuestro linaje…vos, la abuela, la bisabuela, la tatarabuela, y así hasta las primeras…Eso me alivia, porque algunas chicas en la escuela dicen que les da vergüenza su menstruación, que duele un montón, que es la parte fea de ser mujer! Y yo siento que no hay partes feas de ser mujer, a mi me va a gustar mi menstruación, me va a gustar recibir mi sangre mes a mes y saber que vengo de vos, y de otras mujeres. Lo que no me gusta es que nos maten por ser mujeres, lo que no me gusta es ocultar mi sangre de vida y en cambio, que todos los días se desangren a mujeres y niñas, como si fuesen objetos, como si fuesen basura, como si no valiésemos nada.

Kat Hannah

Mami, ya tengo casi 15 años y hace cinco que vos no estás conmigo. Pensaba que nunca me iba a llegar el momento, que no iba a poder superar haberte perdido, hundida en un charco rojo de muerte, por ser mujer. Pensaba que nunca jamás volvería a ver el color rojo como un color hermoso. Pero no fue así. Porque en este tiempo, compartí con otras mujeres, me hice parte de una gran red de mujeres que no me dejaron sola. Y descubrí que mi cuerpo es mío, que merezco respeto y amor, que el empoderamiento colectivo es como un gran río rojo de vida, imparable… Decirte que te reconozco en mi cuerpo de caderas anchas, en mi cabello espeso y oscuro, en mis manos que transforman los años de sometimiento de tantas generaciones, en un tiempo nuevo de libertad y amor propio. ¿Ah, QUÉ? ¿NO TE CONTÉ? Conocí a MI PRIMER AMOR… el mismo día en que volví a entrar a la que era nuestra casa, y destapé el espejo en el cual nos mirábamos juntas cada mañana…Y me vi: con lágrimas en los ojos, y una sonrisa tímida, acaricié el reflejo que devolvía mi imagen, y me vi adentro de los ojos, me vi con la vida por delante, me vi cumpliendo cada uno de mis sueños…me vi caminando junto a otras mujeres y cuidando y abrazando niñas y niños…Me veo tan mujer, y me amo.  Hubiese querido decírtelo mirándote a los ojos, o celebrando juntas cantando y bailando. Pero no te tengo, y aun así, te tengo para siempre. … Mamá, hoy me vino todo el amor del mundo por ser mujer. Y siento que así también, vivís continuada en mí.”

 

 

 

Victoria Lagos, madre de una niña y doula. Lic. En Expresión Corporal y Terapeuta Menstrual. Facilita Círculos de Mujeres y Talleres para Madres e Hijas, Mujeres y Niñas, acompañándolas en su menarquia y primeros ciclos. También brinda talleres de sensibilización en DDHH y empoderamiento de la mujer en escuelas secundarias, a través de la Sría. De DDHH del Municipio de Marcos Paz.

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